Hoy el inventario vive en una hoja de cálculo o en un ERP que no habla con el piso de la bodega. Sin ubicaciones definidas, el picking es lento y se equivoca, el conteo obliga a cerrar la operación y nadie sabe en qué lote viene cada producto. Un WMS a la medida ordena el ciclo completo, en un solo flujo en tiempo real.
Cuando el inventario vive en Excel y el ERP no llega al piso, cada operación de bodega depende de que alguien se acuerde dónde quedó cada cosa. El error sale caro y la operación se vuelve lenta y frágil.
Sin ubicaciones definidas, el producto se busca a mano y se camina de más. El picking depende de la memoria del bodeguero, así que es lento y se equivoca con frecuencia.
El inventario físico paraliza la operación uno o dos días. Mientras tanto no se despacha, y aun así el conteo del sistema queda desfasado a las pocas semanas.
Cuando hay que ubicar un lote (por vencimiento, recall o reclamo) no existe forma de saber qué entró, dónde quedó y a quién se despachó. La respuesta es a pura libreta.
El estante o el cliente recibe menos de lo que pidió, o lo recibe tarde. El fill rate (pedidos completos a tiempo) es bajo y nadie lo mide, así que no mejora.
Esto no es una automatización suelta: es un WMS completo que cubre el ciclo de la bodega de punta a punta y se conecta con el ERP y el POS que usted ya tiene. Integra inventario, compras y despacho en un solo flujo en tiempo real, y se entrega por sprints (algo funcional cada dos semanas).
Cada ingreso se registra contra la orden de compra y el sistema dice exactamente en qué ubicación guardar cada producto. La bodega queda ordenada desde que entra la mercadería, no después.
El sistema agrupa pedidos en olas y arma la ruta de recolección más corta. El bodeguero sigue la pantalla, no la memoria, y el despacho sale completo y a tiempo. Sube el fill rate.
Cuenta los productos clase A más seguido y los C de vez en cuando, todo sin cerrar la operación. El stock del sistema se mantiene igual al real, así que las decisiones se basan en datos confiables.
Reposición automática por reglas Min/Max, traslados entre el CEDI y las tiendas, y conexión con el ERP y el POS existentes. Inventario, compras y despacho dejan de ser islas y pasan a un solo flujo.
Cada producto tiene su ubicación, cada lote su rastro y cada pedido sale completo y a tiempo. El fill rate sube, la merma baja y la operación deja de depender de quién esté de turno ese día.
La bodega deja de vivir en hojas sueltas y pasa a un sistema que sabe, en vivo, qué hay y dónde está. El picking se vuelve dirigido, el conteo no para la operación y la trazabilidad de lote es completa.
Es un proyecto mayor que el de una automatización puntual, así que se entrega por sprints: cada dos semanas usted recibe algo funcional, lo prueba con su gente y seguimos sobre lo que ya está corriendo.
En 30 minutos sin costo revisamos cómo opera hoy su bodega y le mostramos cómo se vería el WMS conectado a su ERP, con el primer sprint funcional a las dos semanas.