Si el sistema dice que hay y en la bodega no aparece, casi siempre es porque hay salidas, traslados y averías que no quedan registrados en el momento. Hacemos el sistema de bodega que registra cada movimiento desde el celular, con código de barras: quién lo sacó, de qué posición, a qué hora y para dónde fue. Se conecta con el ERP que ya tiene, no lo reemplaza.
La diferencia casi nunca está en un solo lugar. Se recibe contra la factura y no contra lo que llegó, el producto se acomoda en otra posición, sale sin documento o el traslado se registra días después. Cuando todo eso vive en papel, Excel o WhatsApp, nadie sabe en qué punto se descuadró.
Guía: ¿por qué el inventario físico no cuadra con el sistema? →
El producto existe en el sistema pero no aparece en ninguna bodega. Se ajusta la diferencia para que cuadre y el mismo faltante vuelve en el siguiente conteo.
Cuando falta algo no hay forma de saber quién lo tomó, de qué posición, a qué hora ni para dónde fue. La respuesta depende de la memoria de quien estaba de turno.
Hay lector de código de barras, pero igual se anota a mano y se digita después. Lo que se digita tarde se digita mal, y armar el reporte toma más que leerlo.
Por vencimiento, reclamo o retiro, encontrar qué entró, dónde quedó y a quién se despachó obliga a revisar documentos uno por uno.
Cubre la bodega de punta a punta y se conecta con el ERP y el punto de venta que ya usa. Se entrega por etapas: empezamos por el área donde más se descuadra y cada etapa queda funcionando antes de seguir con la siguiente.
Se recibe escaneando contra la orden de compra, no contra la factura. El sistema dice en qué posición guardar cada producto, así la bodega queda ordenada desde que entra la mercadería.
Cada salida se escanea con el celular: quién, qué, de qué posición, a qué hora y para qué pedido. El alistador sigue la pantalla y el pedido sale completo.
Se cuentan los productos de más valor cada semana y el resto por turnos, sin parar la operación. Cada diferencia muestra los movimientos desde el último conteo bueno: ahí aparece la causa.
Traslados entre bodegas y tiendas con su estado en tránsito, sugerido de resurtido por producto y conexión con el ERP y el punto de venta. Inventario, compras y despacho dejan de ser islas.
Cada producto tiene su posición, cada salida su responsable y cada lote su rastro. La gerencia ve el inventario en línea, sin esperar a que alguien arme el reporte.
La pregunta que más nos hacen es qué pasa si el proveedor desaparece. Por eso el código, la documentación y los accesos quedan a nombre de su empresa, y su equipo de TI participa desde el inicio: cualquiera con el conocimiento técnico puede mantenerlo.
Somos de Costa Rica y damos el soporte acá. Empezamos con una primera llamada sin costo para ver dónde se descuadra su bodega antes de proponer nada.
Cuéntenos cómo se mueve el producto en su bodega. En 30 minutos le decimos dónde vemos el descuadre más probable y por qué etapa empezaríamos.