En el sistema hay material que en la planta no aparece, el consumo real no coincide con la orden y los faltantes se descubren tarde, revisando Excel a mano. Hacemos el sistema que sigue cada material de la bodega a la máquina, con su hora y su orden de producción, sin digitar uno por uno. Pensado para plantas que validan su software.
Lo dicen así planificadores, jefes de bodega y de producción. El material sale de bodega, se consume en la línea y se registra después, a mano, contra la orden de producción. Cuando el número no da, encontrar en qué punto se perdió es un trabajo de días.
A nivel de sistema hay material de sobra; a nivel físico no. Nadie sabe si se consumió de más, se movió de lugar o se registró mal.
El consumo de cada orden de producción se pasa a mano al sistema. Lo que se digita tarde se digita mal, y el control de consumos llega cuando ya no sirve.
Saber qué material va a faltar en las próximas semanas depende de un Excel muy manual que una persona actualiza cuando puede.
Para una auditoría hay que ir a buscar hoja por hoja. Lo que está en papel no se puede consultar ni cruzar con nada.
Se conecta con el ERP o MRP que ya usa la planta y registra lo que hoy queda afuera: el movimiento físico del material y su consumo real. Se entrega por etapas, empezando por un material o una línea, para medir antes de extender.
Cada salida de bodega y cada llegada a la línea se escanea con su hora, su lote y la orden de producción. Se ve a su hora en bodega y a su hora en planta.
El consumo se registra en la línea, no se digita después. El sistema compara contra lo que dice la orden y marca el sobreconsumo por material, línea y turno.
Cruza existencias, órdenes planeadas y compras en tránsito para decir qué material va a faltar y cuándo, en lugar de revisarlo a mano en Excel.
Los registros de planta y de bodega se llenan en la tablet o el celular, con historial de quién cambió qué y cuándo. Listos para consultar en una auditoría.
Cada material tiene su rastro, cada orden su consumo real y cada faltante su aviso con tiempo. El cierre deja de ser una reconstrucción.
En una planta de dispositivos médicos cualquier sistema nuevo se valida. Por eso trabajamos con requisitos escritos, pruebas documentadas y registro de cambios desde el inicio, y su equipo de TI y de calidad participa desde la primera etapa.
La información de la planta es confidencial: el sistema corre donde su empresa decida y los datos no salen de ahí. Somos de Costa Rica y damos el soporte acá.
Cuéntenos cómo se mueve el material en su planta. En 30 minutos le decimos dónde vemos la pérdida más probable y por qué línea empezaríamos.