Cada sucursal lleva su propio inventario, las consultas de WhatsApp se enfrían y el producto que más rota se agota justo cuando el cliente lo pide. Conectamos sus sucursales en tiempo real, automatizamos la atención y hacemos que la reposición se dispare sola, antes de que falte.
La operación de una cadena de farmacias vive repartida: un inventario por local, las consultas en el WhatsApp de cada tienda y la reposición a criterio de quien esté de turno. Crecer en sucursales multiplica el desorden.
Para saber si hay un producto hay que llamar a la otra sucursal. El sistema dice una cosa y la góndola otra, y el cliente se va a comprar a la farmacia de al lado.
El cliente pregunta si hay un medicamento o cuánto cuesta y recibe respuesta horas después. Para entonces ya resolvió en otro lado.
Sin reglas de reposición, los productos estrella desaparecen del estante y los de baja rotación se vencen en bodega. Plata parada de un lado, ventas perdidas del otro.
Saber qué vende cada sucursal, qué margen deja cada categoría o qué se está por vencer requiere cuadrar Excel a mano. Llega tarde o no llega.
Conectamos sus sucursales y automatizamos lo repetitivo, sobre los sistemas que ya tiene. Empezamos por el proceso que más le duele y entregamos algo funcional cada dos semanas.
Responde disponibilidad por sucursal, precio y dudas frecuentes al instante, deriva a un farmacéutico cuando hace falta y captura cada consulta como cliente. La venta deja de enfriarse.
Una sola verdad del inventario entre todas las sucursales y la bodega. Consultas al instante en qué local hay cada producto, sin llamadas ni adivinanzas.
Reglas Min/Max por producto y por local, con pronóstico de demanda. El faltante se anticipa y la orden se dispara sola, antes de que el estante quede vacío.
Ventas, márgenes y rotación por sucursal en lenguaje natural, sin abrir Excel. Sus datos no salen de sus servidores.
La consulta se atiende al instante, el producto está en el estante y usted ve la operación completa sin cuadrar nada a mano. La cadena crece sin que crezca el caos.
Las sucursales dejan de funcionar como negocios separados y pasan a operar como una cadena: inventario único, atención consistente y reposición que no depende de la memoria de nadie.
Arrancamos con un diagnóstico de dos semanas para encontrar el proceso de mayor retorno y, casi siempre, con un taller de IA que activa al equipo antes de construir el primer sistema.
La primera conversación es de 30 minutos, sin costo y sin compromiso. Vemos qué proceso le está costando más y cómo se vería conectarlo, sucursal por sucursal.