En una droguería no alcanza con saber cuánto hay: hay que saber qué lote es, cuándo vence, si el regente ya lo liberó y a quién se le despachó. Hacemos el sistema de bodega que lleva ese camino desde el celular, con código de barras, y deja listo el rastro para un simulacro de retiro. Se conecta con el sistema de facturación que ya tiene.
En muchas droguerías el control de lote, la liberación y las salidas viven en papel, Excel y correos. Funciona mientras nadie pregunta. Cuando llega una inspección, un reclamo o un retiro, reconstruir qué pasó con un lote toma días.
Se registra al entrar, pero en el alisto y la salida se pierde. Saber qué lote salió en cada pedido obliga a revisar documentos uno por uno.
El producto que espera liberación se separa físicamente, pero en el sistema ya aparece disponible. El riesgo es que se despache antes de que el regente lo apruebe.
Cuando falta producto no hay forma de saber quién lo tomó, de qué posición, a qué hora ni para qué pedido.
Le piden demostrar que puede ubicar a dónde se envió un lote. Hoy eso significa armar la lista desde facturas y hojas de despacho.
No es un sistema de farmacia adaptado: está pensado para la bodega de una droguería, con sus estados, sus firmas y su rastro por lote. Se entrega por etapas, empezando por lo que más le preocupa hoy.
Cada caja se escanea y queda con descripción, lote, vencimiento y cantidad. Lo recibido se compara con la orden de compra antes de guardarlo.
Todo lo que entra queda en cuarentena y no se puede despachar hasta que el regente lo libera con su usuario. Lo vencido o dañado pasa a avería con su motivo.
El sistema sugiere el lote que vence primero, registra quién alistó y de qué posición, y la salida queda firmada con el pedido y el cliente.
Para cualquier lote, la lista de clientes, cantidades y fechas en que se despachó, lista para un simulacro de retiro o un retiro real.
Cada lote tiene su estado, cada salida su responsable y cada despacho su cliente. Lo que hoy se reconstruye a mano queda registrado en el momento en que pasa.
El sistema, el código y los datos quedan a nombre de su empresa, y su equipo de TI participa desde el inicio. No hay licencia por usuario.
Somos de Costa Rica y damos el soporte acá. La primera llamada no tiene costo: revisamos cómo trabaja hoy su bodega y qué le piden en las inspecciones antes de proponer nada.
Cuéntenos cómo recibe, libera y despacha hoy. En 30 minutos le decimos qué parte del proceso conviene llevar al sistema primero.